ℹ ¿Para qué sirven las enzimas digestivas?

para que sirven las enzimas digestivas

Cuando se dice «eres lo que comes» no estamos diciendo ninguna tontería pero quizás será más correcto decir que dependemos de lo que digerimos.

Debido a esto nos preguntamos si las enzimas digestivas son importantes en el proceso de digestión y absorción de los nutrientes.

Hasta hace unos años, el conocimiento sobre cómo funciona nuestro sistema digestivo era pequeño.

Actualmente, existen datos que confirman que ciertas enfermedades, cuando buscamos la causa, parecen asociarse con una mala absorción de nutrientes por culpa de la escasez de enzimas digestivas (1).

¿Cuál es el motivo por el que las enzimas son importantes para no enfermar?

Las enzimas digestivas funcionan como catalizadoras para acelerar reacciones químicas concretas que mantienen nuestro cuerpo en orden.

Facilitan la descomposición de moléculas grandes en partículas pequeñas que sean absorbidas con facilidad por nuestro cuerpo.

¿Qué son las enzimas digestivas?

Las enzimas son moléculas que facilitan que otras moléculas se modifiquen (2). Dichas enzimas consiguen descomponer macromoléculas grandes presentes en alimentos que comemos en moléculas más pequeñas que nuestros intestinos son capaces de absorber (3).

Las enzimas digestivas se clasifican en 3 grupos: enzimas proteolíticas necesarias para digerir proteínas, lipasas necesarias para digerir grasas y amilasas necesarias para digerir carbohidratos (4).

Entre las enzimas digestivas más importantes incluimos:

  • Amilasa: Está presente en la saliva y en el jugo pancreático, descomponiendo moléculas grandes de almidón en maltosa. Importante para digerir carbohidratos, almidones y azúcares, que están presentes en casi todos los alimentos vegetales (patatas, frutas, verduras, cereales, etc.).
  • Pepsina: Presente en el jugo gástrico del estómago se encarga de digerir las proteínas en moléculas más pequeñas llamadas polipéptidos.
  • Lipasa: Fabricada por el páncreas y secretada en el intestino delgado. Tras mezclarse con la bilis, facilita la descomposición de las grasas y los triglicéridos en ácidos grasos. Importante para descomponer alimentos que contienen grasa como productos lácteos, frutos secos, aceites, huevos y carne.
  • Tripsina y quimotripsina: Estas enzimas digieren aún más los polipéptidos.
  • Celulasa: Facilita la descomposición de alimentos ricos en fibra como el brócoli, que pueden ocasionar gases.
  • Exopeptidasas, carboxipeptidasas y aminopeptidasas: Facilitan la liberación de aminoácidos individuales.
  • Lactasa: Descompone la lactosa en glucosa y galactosa.
  • Sacarasa: Digiere la sacarosa en glucosa y fructosa.
  • Maltasa: Digiere la maltosa en moléculas pequeñas de glucosa.
  • También digieren carbohidratos la invertasa, la glucoamilasa y la alfa-glactosidasa.

¿Cómo trabajan las enzimas digestivas? La digestión comienza cuando masticamos comida y empezamos a secretar saliva con enzimas.

Los fluidos gastrointestinales contienen enzimas digestivas que hacen gran parte del trabajo actuando sobre nutrientes como grasas, carbohidratos o proteínas.

Fabricamos enzimas digestivas concretas para favorecer la absorción de los nutrientes de los alimentos que ingerimos, es decir, sintetizamos enzimas especiales para carbohidratos, proteínas y grasas.

Las enzimas digestivas transforman alimentos complejos en compuestos más pequeños, como aminoácidos, ácidos grasos, colesterol, azúcares y ácidos nucleicos.

Función de las enzimas digestivas.

El funcionamiento del proceso digestivo sigue estos pasos:

  1. La amilasa salival presente en la boca es la primera enzima digestiva que transforma los alimentos en moléculas más pequeñas.
  2. Las células parietales del estómago comienzan a producir ácidos, pepsina y otras enzimas, como la amilasa gástrica. 
  3. El ácido estomacal inhibe la acción de la amilasa salival, favoreciendo que la amilasa gástrica realice su función.
  4. Tras una hora, el quimo se impulsa hacia el duodeno, donde la acidez del estómago facilitará la secreción de la hormona secretina.
  5. Así se motivará al páncreas para que secrete hormonas, bicarbonato, bilis y otras enzimas pancreáticas, como lipasa, tripsina, amilasa y nucleasa.
  6. El bicarbonato cambia la acidez del quimo volviéndolo alcalino, facilitando la eliminación de bacterias incapaces de sobrevivir en la acidez del estómago.

Las personas con un buen número de enzimas digestivas no notarán nada raro. Sin embargo, otras personas necesitaran suplementación para facilitar la función de las enzimas digestivas.

Beneficios de las enzimas digestivas.

Los beneficios de las enzimas digestivas son los siguientes:

  • Combate el intestino permeable eliminando el estrés del tracto intestinal.
  • Facilita la descomposición de proteínas y azúcares difíciles de digerir como el gluten, la caseína y la lactosa.
  • Disminuye los síntomas del reflujo ácido y el síndrome del intestino irritable.
  • Aumenta la absorción de nutrientes y evita deficiencias nutricionales.
  • Neutraliza los inhibidores enzimáticos presentes en alimentos como el cacahuete, el germen de trigo, la clara de huevo, los frutos secos y las semillas.

También debes saber que si no sintetizas bastantes enzimas digestivas para llevar a cabo el proceso digestivo, es posible que sufras estreñimiento que se resolverá al tomar suplementos de enzimas digestivas.

En cuanto a perder peso, las enzimas digestivas no aportan ningún efecto destacable, aunque seguir una dieta saludable que favorezca la síntesis de enzimas puede reducir la inflamación y conseguir que bajes de peso.

Fuentes de enzimas digestivas.

La mayoría de frutas y verduras crudas presentan enzimas que mejoran la digestión.

Es el caso de la piña, la papaya o la manzana, que aportan enzimas beneficiosas pero si estos alimentos se han cultivado en suelos con pocos nutrientes o han sido procesados, seguramente habrán perdido dichas enzimas o no se encontraran en número suficiente.

Los suplementos a base de enzimas digestivas se obtienen de la siguiente forma:

  • A través de frutas, como es el caso de la bromelina, que se trata de una enzima obtenida de la piña que digiere varios tipos de proteínas, además presenta propiedades antiinflamatorias y aguanta un amplio rango de pH. La papaína es una enzima obtenida de la papaya y favorece la descomposición de proteínas.
  • De origen animal tenemos la pancreatina de buey o cerdo. 
  • De origen vegetal tenemos probióticos, levaduras y hongos.

Enzimas digestivas naturales.

En el mercado existen algunas enzimas digestivas que son denominadas enzimas digestivas naturales porque se obtienen de plantas o animales.

Los productos a base de enzimas digestivas suelen contener una gran cantidad de ingredientes, lo que hace difícil conocer cuáles son los mejores suplementos de enzimas digestivas.

Lo que debes saber es que las mejores enzimas digestivas serán distintas dependiendo de cada persona.

Algunos productos contienen sólo enzimas de origen vegetal, dirigidas a vegetarianos y veganos. Estos productos suelen contener al menos bromelaína, y algunos también incluyen papaína.

Las enzimas digestivas diseñadas específicamente para veganos suelen contener pancreatina derivada de Aspergillus niger. Se trata de un producto fermentado, basado en hongos, en lugar de una enzima procedente de buey o bilis de cerdo, que es la fuente habitual.

Además pueden incluir hierbas y especias complementarias. El extracto de Amla, que no es una enzima, sino un remedio herbal tomado para el bienestar general, suele incluirse. Parece que funciona en sinergia con los otros compuestos.

para que sirven las enzimas digestivas

Enzimas pancreáticas frente a enzimas digestivas.

Cuando hablamos de enzimas digestivas también incluimos a las enzimas pancreáticas, las derivadas de plantas y las derivadas de hongos.

Los jugos pancreáticos contienen enzimas pancreáticas que facilitan la digestión y bicarbonato para neutralizar el ácido estomacal cuando llega al intestino delgado (5).

Dentro de las enzimas pancreáticas encontramos (6):

  • Lipasa: Esta enzima transforma los triglicéridos en ácidos grasos y glicerol.
  • Amilasa: Esta enzima transforma los carbohidratos en azúcares simples.
  • Elastasa: Esta enzima descompone la proteína elastina.
  • Tripsina: Esta enzima descompone las proteínas en aminoácidos.
  • Quimotripsina: Esta enzima transforma las proteínas en aminoácidos.
  • Nucleasa: Esta enzima transforma los ácidos nucleicos en nucleótidos y nucleósidos.
  • Fosfolipasa: Esta enzima transforma los fosfolípidos en ácidos grasos.

Las glándulas salivales, estómago, páncreas, hígado e intestino delgado son los mayores fabricantes de enzimas del sistema digestivo humano.

El páncreas produce sales biliares donde encontramos agua, electrolitos, aminoácidos, colesterol, grasas y bilirrubina, y proceden del hígado a través de la vesícula biliar (7).

Las sales biliares descomponen las grasas de los alimentos para favorecer que la enzima lipasa trabaje mejor (8).

La nucleasa descompone los ácidos nucleicos en nucleótidos. Todos los macronutrientes se descomponen en moléculas lo suficientemente pequeñas para ser transportadas por el torrente sanguíneo y aumentar el metabolismo para garantizar que funcione de manera efectiva.

Si hablamos del metabolismo del azúcar debemos tener en cuenta estas enzimas:

  • Aminopeptidasa: Esta enzima descompone los péptidos en aminoácidos.
  • Lactasa: Esta enzima transforma la lactosa en glucosa y galactosa.
  • Colecistocinina: Esta enzima favorece la digestión de proteínas y grasas.
  • Secretina: Regula la secreción en el duodeno.
  • Sacarasa: Esta enzima transforma la sacarosa en disacáridos y monosacáridos.
  • Maltasa: Descompone la maltosa en glucosa.
  • Isomaltasa: Descompone la isomaltosa.

Cuándo tomar enzimas digestivas.

Si te preguntas si debes tomar enzimas digestivas, vamos a intentar darte la respuesta.

Si no tienes suficiente cantidad de enzimas específicas necesarias para digerir ciertos nutrientes, puedes notar síntomas como hinchazón, gases, dolor abdominal y fatiga.

También te interesará tomar enzimas digestivas si sufres los siguientes síntomas (9):

  • Reflujo ácido.
  • Antojos por alimentos.
  • Problemas tiroideos.
  • Ardor de estómago, mala digestión o eructos.
  • Cabello débil.
  • Piel seca o sin brillo.
  • Dificultad para concentrarte.
  • Fatiga matutina.
  • Problemas para dormir bien.
  • Artritis o dolor en las articulaciones.
  • Debilidad muscular o sensación de cansancio al hacer ejercicio.
  • Cambios de humor, depresión o irritabilidad.
  • Dolores de cabeza o migrañas.

A continuación vamos a enumerar algunas situaciones donde es recomendable consumir suplementos de enzimas digestivas:

Enfermedades digestivas.

Si sufres alguna enfermedad digestiva, como reflujo, gases, distensión abdominal, intestino permeable, síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, diverticulitis, malabsorción, diarrea o estreñimiento, tomar enzimas digestivas te vendrá bien.

Las enzimas digestivas pueden ayudar al estómago, el páncreas, el hígado, la vesícula biliar y el intestino delgado a funcionar mejor, favoreciendo la digestión de proteínas, almidones y grasas.

De esta forma se reducirán síntomas como la hinchazón y el dolor relacionados con enfermedades gastrointestinales (10).

Insuficiencia de enzimas relacionada con la edad.

Con los años, la acidez del ácido estomacal se vuelve más alcalina.

Esto implica que cuando el quimo entra en el intestino no encuentra la acidez necesaria para realizar la digestión correctamente.

Si esto falla, no se transmite ninguna señal a la hormona secretina, que a su vez impide que se produzcan las secreciones pancreáticas.

Por tanto, parece que los problemas digestivos surgen por un bajo nivel de ácido estomacal o insuficiencia de enzimas en los ancianos, posible causante del reflujo ácido (11).

Por esto, las personas mayores pueden mejorar sus problemas de salud si comienzan a tomar enzimas digestivas, especialmente si sufren síntomas desagradables.

Enfermedad hepática.

Suele asociarse que una persona con enfermedad hepática también sufre una insuficiencia enzimática.

Una de las afecciones más comunes se llama deficiencia de alfa-1 antitripsina, un trastorno genético que afecta a 1 de cada 1.500 personas en todo el mundo (13).

Aproximadamente el 15 % de los adultos con este problema desarrollará una enfermedad hepática, y también alrededor del 10 % de los bebés afectados.

Otros signos y síntomas que pueden experimentarse incluyen pérdida de peso involuntaria, infecciones respiratorias recurrentes, fatiga y taquicardia.

Existen otras enfermedades que al principio no parecen estar relacionado con una deficiencia enzimática pero hay que tenerlas en cuenta:

  • La enfermedad de Crohn puede provocar deficiencia enzimática.
  • La deficiencia de hierro o la deficiencia de vitamina B12 puede indicar que el proceso digestivo no consigue descomponer estos nutrientes de los alimentos.
  • La deficiencia de vitamina D se relaciona con problemas de mala absorción, al igual que la ceguera nocturna puede ser consecuencia de una deficiencia de vitamina A.

Existen otros síntomas que nos indican que hay riesgo de insuficiencia enzimática. A pesar de que algunos podrían asociarse con otras condiciones, la mayoría se atribuyen a que las enzimas pancreáticas no pueden liberarse.

  • Cambios en las heces: Si las heces son blanquecinas y flotan en el inodoro quiere decir que las enzimas pancreáticas no hacen su trabajo. Otra señal sería la grasa que queda en el agua del inodoro después de hacer nuestras necesidades.
  • Molestias gastrointestinales: Otra señal, además de la distensión abdominal, más o menos una hora después de comer es la diarrea. Los gases y la mala digestión también son señales de que podemos sufrir una insuficiencia enzimática.
  • Agua fluorada: Además, ciertas investigaciones recientes sugieren que el fluoruro presente en el agua puede ser culpable de la reducción de la actividad de la lipasa pancreática y la proteasa (14).

Insuficiencia pancreática.

La insuficiencia pancreática implica que el páncreas no puede secretar las enzimas necesarias para la digestión, y suele aparecer en personas con cáncer de páncreas.

Los suplementos de enzimas pancreáticas también se utilizan en pacientes con cáncer pancreático, pancreatitis crónica, fibrosis quística y tras una cirugía de páncreas o de intestino (15).

¿Cuáles son los mejores suplementos de enzimas digestivas?

Ya que las proteínas, carbohidratos y grasas necesitan tipos de enzimas digestivas concretas, lo ideal es conseguir un suplemento que contenga varias enzimas.

Lo más recomendable es comprar un suplemento de enzimas de amplio espectro que incluya una gran variedad de enzimas:

  • Alfa-galactosidasa.
  • Amilasa.
  • Celulasa.
  • Glucoamilasa.
  • Invertasa.
  • Lactasa.
  • Lipasa.
  • Proteasa.
  • Peptidasa.
  • Beta-glucanasa.
  • Pectinasa.
  • Fitasa.

Otros consejos a tener en cuenta son:

  • Si padeces problemas en la vesícula biliar, compra uno con más lipasas.
  • Cuando un suplemento contenga betaína como ingrediente del producto, también debe incluir pepsina.
  • Otros suplementos presentan lactasa, que favorece a aquellas personas con problemas específicos relacionados con la absorción de lactosa.
  • El suplemento debería incluir también proteasa, que favorece la digestión de proteínas, si sufres alguna afección autoinmune o inflamatoria.
  • Si es posible, que incluya también menta y jengibre, que mejoran la digestión.

El momento ideal para tomar enzimas digestivas es aproximadamente 10 minutos antes de cada comida.

Los suplementos a base de proteasa se pueden tomar entre comidas.

Alimentos con enzimas digestivas naturales.

Aunque podemos beneficiarnos de los suplementos de enzimas digestivas, también podemos obtenerlas a través de una dieta equilibrada.

Las frutas y verduras crudas cultivadas en suelos nutritivos son las mejores fuentes naturales de enzimas digestivas. Entre ellos destacamos (1718):

  • Piña.
  • Papaya.
  • Kiwi.
  • Kéfir y yogurt.
  • Plátanos.
  • Mango.
  • Miso.
  • Chucrut y kimchi.
  • Aguacate.
  • Polen de abeja.
  • Vinagre de sidra de manzana.
  • Miel cruda.

Efectos secundarios de las enzimas digestivas.

Los posibles efectos secundarios de las enzimas digestivas son bien tolerados y suelen incluir náuseas, diarrea, calambres abdominales, gases, reacciones alérgicas y heces anormales (19).

Estos efectos secundarios pueden aparecer si tomas una dosis muy alta en vez de tomar la dosis recomendada.

Consúltalo con tu médico o farmacéutico si tomas medicamentos a diario y quieres tomar enzimas digestivas.

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