☕ Beneficios del té de jengibre.

Beneficios del té de jengibre

Para empezar vamos a concretar que lo correcto es decir infusión de jengibre pero como es más popular decir té de jengibre, en este artículo lo llamaremos así.

El jengibre se ha utilizado durante milenios para condimentar alimentos y tratar dolencias.

El jengibre es originario de Asia y su raíz, o tallo, añade sabor a muchos tipos de platos pero también es un antiguo remedio a base de hierbas para una gran cantidad de dolencias.

Beber té de jengibre puede ayudar con muchos problemas de salud, desde mareos hasta prevenir el cáncer.

Para qué sirve el té de jengibre.

A continuación vamos a comentar algunos de los presuntos beneficios del té de jengibre.

Cinetosis.

La medicina popular sugiere que el té de jengibre puede ayudar a calmar los síntomas de mareo como vómitos y sudores fríos.

La mayoría de las investigaciones no han podido demostrar ninguna efectividad. La medicación contra el mareo funciona mejor que el te de jengibre (1).

Un estudio más antiguo mostró que el jengibre ayudó a disminuir el mareo por cinetosis. Si sufres mareos al ir en ciertos vehículos, probar jengibre no te hará ningún mal y quizás pueda ayudarte (2).

Náuseas matutinas o quimioterapia.

Algunos expertos creen que los componentes activos del jengibre (aceites volátiles y compuestos fenólicos llamados gingeroles) pueden ayudar a aliviar las náuseas causadas por el embarazo, la quimioterapia o la cirugía.

Los investigadores sugieren que el jengibre puede ser una alternativa interesante para los medicamentos tradicionales contra las náuseas en personas embarazadas o que reciben quimioterapia y no toleran los medicamentos típicos de esta patología (3).

Presión arterial y salud del corazón.

Varias investigaciones han sugerido que el consumo de jengibre puede proteger contra las enfermedades del corazón (4). El jengibre puede ayudar a:

  • bajar la presión sanguínea.
  • prevenir ataques al corazón.
  • prevenir coágulos de sangre.
  • aliviar la acidez estomacal.
  • bajar el colesterol.
  • mejorar la circulación sanguínea.

Para bajar de peso y controlar el azúcar en la sangre.

Un estudio de 2012 de la Universidad de Columbia en el que participaron 10 hombres con sobrepeso descubrió que beber té de jengibre caliente (en este caso, el polvo de jengibre disuelto en agua caliente) aumentaba la sensación de saciedad y reducía el hambre (5).

Una revisión de la investigación sugiere que el jengibre puede ser eficaz para controlar la obesidad. Sin embargo, la mayoría de los experimentos han sido con estudios en ratas, que sugieren que el jengibre puede ayudar a prevenir la obesidad y las complicaciones relacionadas con la obesidad.

Ciertas investigaciones sugieren que el jengibre puede ayudar a mejorar el control del azúcar en la sangre, reducir la hemoglobina glicosilada, la insulina y los triglicéridos entre las personas con diabetes tipo 2 (6).

Alivio del dolor.

El jengibre se ha utilizado para tratar la inflamación durante siglos y esta práctica ahora tiene cierta evidencia científica detrás de ella.

Se ha demostrado en varios estudios que ayuda a aliviar el dolor de la osteoartritis de la rodilla, en particular (7).

El té de jengibre también puede ayudar a aliviar los dolores de cabeza, los cólicos menstruales, los músculos doloridos y otros tipos de dolor.

Apoyo inmune y prevención del cáncer.

Se cree que los antioxidantes del jengibre pueden ayudar a fortalecer nuestra inmunidad y reducir el estrés.

Inhalar el vapor del té de jengibre también puede ayudar a aliviar la congestión nasal y otros problemas respiratorios del resfriado común o alergias ambientales.

La investigación incluso ha demostrado que el jengibre puede ayudar a prevenir el cáncer.

En investigaciones de laboratorio, se ha demostrado que el jengibre combate varios tipos diferentes de células cancerosas, incluido el cáncer de páncreas (8) y el cáncer de colon (9).

Beneficios del té de jengibre

Cómo hacer té de jengibre.

Si quieres hacer té de jengibre en tu casa necesitarás:

  • 4-6 rebanadas finas de jengibre crudo pelado (añade más rebanadas para obtener un té de jengibre más fuerte).
  • 2 tazas de agua.
  • Zumo de la mitad de una lima o limón, y miel o estevia (opcional).

Primero, lava y frota la raíz de jengibre. Luego, pela el jengibre y córtalo en rodajas finas. Llena una olla mediana con 2 tazas de agua. Coloca las rodajas de jengibre en el agua y deja hervir suavemente durante 10 a 20 minutos, dependiendo de lo fuerte y picante que te guste la infusión de jengibre.

Retíralo del calor. Añade zumo de limón o lima y miel o estevia al gusto, si lo deseas.

También puedes hacer té de jengibre con leche. Hierve las rebanadas de raíz de jengibre en 1 taza de agua durante 10 minutos, luego retira del fuego y añade 2 tazas de leche. Cuece a fuego lento la leche y el jengibre durante cinco minutos. Tómalo en tu taza favorita.

Contraindicaciones del té de jengibre.

Beber té de jengibre puede tener efectos secundarios pero es poco probable que experimentes problemas a menos que consumas grandes cantidades.

Los consumidores de té de jengibre suelen indicar que los efectos secundarios más frecuentes son gases, hinchazón, acidez estomacal y náuseas.

Las contraindicaciones del té de jengibre se centran en anticoagulantes y medicamentos para la presión arterial dado que el jengibre puede disminuir la presión arterial y puede tener un efecto anticoagulante de la sangre.

Las personas que tomen estos medicamentos deben consultar a su médico antes de comenzar a tomar jengibre en altas cantidades.

Mi opinión.

Si bien es cierto que no debemos exagerar, el té de jengibre es una forma fácil, deliciosa y totalmente natural de mejorar la salud.

Además de aprovechar todos los beneficios para la salud que ofrece la infusión de jengibre, también puedes sentarte tranquilamente, sin más, a disfrutar de una taza caliente de esta infusión.

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