ANTIBIÓTICOS

El objetivo fundamental del tratamiento de las enfermedades infecciosas es suprimir o inhibir el crecimiento de los patógenos sin causar efectos indeseables al individuo al que se le administra el fármaco, incluyendo los posibles efectos sobre sus funciones metabólicas y la microbiota.

La selección del antibiótico se rige por:

  • Identidad del agente causante de la infección.
  • Potencial antimicrobiano (Sensibilidad o resistencia del antimicrobiano al microorganismo).
  • Factores del paciente: Estado inmunológico, lugar de la infección, edad, estado fisiológico, otras patologías, etc.
  • Criterios de coste, eficacia y seguridad.

La base de la farmacología antiinfecciosa es la toxicidad selectiva, ya que existen diferencias biológicas entre las células de los organismos infectantes y las del organismo infectado.

G(-): Membrana citoplasmática similar a la de las células eucariotas, seguida del espacio periplásmico, encerrado por una red de peptidoglicano y, finalmente, una membrana externa. Al contener membrana externa, que constituye una eficiente barrera de permeabilidad, son más resistentes a un mayor número de antimicrobianos.

G(+): Cubierta más simple pero contiene una red más tupida de peptidoglicano.

La respuesta de un microorganismo cuando se expone a la acción de un antimicrobiano puede medirse en laboratorio y se denomina antibiograma o estudio de sensibilidad. Su objetivo es la predicción in vitro de la eficacia clínica del tratamiento antimicrobiano.

En el antibiograma se determina la CMI, que es la concentración mínima bacteriostática que inhibe el crecimiento bacteriano. Este valor se toma como referencia en el estudio de la sensibilidad, y representa la actividad bacteriostática o capacidad del antimicrobiano para inhibir el crecimiento bacteriano.

Esta inhibición en algunos casos puede ser reversible, ya que el microorganismo o la población bacteriana pueden continuar su crecimiento tras la eliminación del antibiótico del medio. En los pacientes, el sistema inmunitario contribuye a la curación del proceso infeccioso.

El término bactericida está reservado para aquellos antibióticos que, además de inhibir el crecimiento bacteriano, producen la muerte celular.

Esta acción es irreversible. El conocimiento de la actividad bactericida requiere la determinación de la concentración mínima bactericida (CMB), que se define como la concentración mínima de antimicrobiano capaz de matar el 99,9% de la población bacteriana.

Los antibióticos bacteriostáticos son aquellos que inhiben el crecimiento bacteriano sin ocasionar la muerte de las bacterias (CMI < CMB), mientras que los antibióticos bactericidas son aquellos que son capaces de causar la muerte de las bacterias (CMI = CMB).

Los pacientes inmunocomprometidos necesitan bactericidas. Si utilizamos bacteriostáticos, necesitamos al sistema inmunitario para la resolución de la infección.

Los antimicrobianos deben reservarse exclusivamente para aquellas situaciones en las que el proceso a tratar o prevenir sea de naturaleza infecciosa y, además, esté indicado su uso.

La mala utilización de estos fármacos y su empleo indiscriminado pueden producir efectos muy negativos, esencialmente relacionados con el desarrollo de resistencias y la limitación de las opciones terapéuticas, mayores tasas de fracaso terapéutico y aparición de efectos adversos, así como el incremento en los costes, tanto directos como indirectos.

Las resistencias son mecanismos que le permiten al microorganismo disminuir o inactivar la acción de los antibióticos. Pueden ser naturales (la bacteria está fuera del espectro de acción del antibiótico) o adquiridas (la bacteria deja de ser sensible al fármaco que era eficaz para inhibir su crecimiento o destruirla).

Los mecanismos de resistencia bacterianos son:

  • Alteración de la permeabilidad.
  • Expulsión del antimicrobiano.
  • Inactivación y modificación enzimática.
  • Modificación o hiperprodución de la diana de actuación.
  • Desarrollo de vías metabólicas alternativas.

Actualmente, la resistencia a los antimicrobianos constituye uno de los mayores problemas de Salud Pública a escala mundial, lo que unido a la mayor proporción de población vulnerable a las infecciones (pacientes oncológicos, trasplantados y otros inmunodeprimidos), hace que el desarrollo de nuevos antimicrobianos sea hoy en día una necesidad urgente.

Antibioticos betalactámicos.

Mecanismo de acción.

Inhiben los procesos de síntesis y reparación de la pared bacteriana.

Efectos adversos.

Margen de seguridad muy amplio. Esto es debido a que actúan de forma muy selectiva sobre estructuras celulares específicamente procariotas (bacterianas),
muy diferentes de las eucariotas (animales).

Acción irritante directa, muy leve, sobre la mucosa digestiva, así como sobre el músculo y la pared de los vasos sanguíneos, manifestados de forma rara como miositis y flebitis.

Efectos más comunes.

Reacciones de origen alérgico y diarrea (más común con la asociación amoxicilina-clavulánico). Extremadamente infrecuentes son las reacciones de tipo sistémico, eventualmente graves o incluso mortales, como las reacciones anafilácticas.

Los betalactámicos han sido asociados a cuadros de disbacteriosis, producidos por la colonización y la superinfección por bacterias y hongos no sensibles al antibiótico, que provocan desequilibrios en la flora normal de las mucosas (digestiva, vaginal, etc.).

Pueden provocar crisis convulsivas si son administrados en dosis muy elevadas.

Interacciones.

Los antibióticos betalactámicos presentan un escaso riesgo de provocar interacciones clínicamente importantes con otros medicamentos.

  • Metotrexato: Comparte el mecanismo de transporte tubular activo renal de ácidos orgánicos, por lo que incrementa las concentraciones de betalactámicos en sangre.
  • Alopurinol: Facilita la formación de complejos moleculares de ampicilina y amoxicilina, favoreciendo la aparición de haptenos y, consecuentemente, la incidencia de cuadros de hipersensibilidad.
  • Cefalosporinas: Algunos casos de reacciones tipo “antabús” (sofocos, rubefacción, rigidez en la nuca, etc.), en pacientes que ingirieron bebidas alcohólicas.
  • Los alimentos pueden retrasar o incluso reducir la absorción digestiva de ciertos antibióticos betalactámicos. Ej. Fenoximetipenicilina y cefaclor. En el caso de la ampicilina y la amoxicilina, el efecto es leve y tiende a retrasar sólo la absorción digestiva del antibiótico pero sin afectar significativamente a la cantidad total absorbida.

Otros datos de interés.

Para potenciar el efecto de los antibióticos betalactámicos se desarrollaron inhibidores “suicidas” de betalactamasas. Ej. ácido clavulánico, sulbactam y tazobactam.

Penicilinas.

Sensibles a betalactamasas: Son activas frente a G(+) no productores de penicilinasa y Neisseria [G(-)] pero no frente a enterobacterias, Pseudomonas y la mayoría de las G(-).

Bencilpenicilina, Bencilpenicilina sódica, Bencilpenicilina benzatina, Bencilpenicilina procaína, Fenoximetilpenicilina, Fenoximetilpenicilina cálcica, Fenoximetilpenicilina benzatina, Bencilpenicilina procaína.

Isoxazolilpenicilinas: No son degradadas por las penicilinasas de S.aereus. Su principal aplicación son las infecciones por estreptococos y estafilococos resistentes a las penicilinas convencionales, pero no al SARM (Staphylococcus aureus resistente a meticilina).

Cloxacilina

Aminopenicilinas: Eficaces frente a G(+) y G(-), a excepción de P. aeruginosa. Mantienen la sensibilidad el meningococo y la Listeria, así como algunas cepas de Haemophylus influenzae no productoras de betalactamasas. El Streptococcus viridans presenta resistencia variable. En general, son sensibles a las penicilinasas.

Amoxicilina, Ampicilina

Acilureidopenicilinas: Más efectivas frente a Psedomonas, Bacteroides, Serratia o Klebsiella. Son de uso exclusivamente parenteral.

Piperacilina

Inhibidores de betalactamasas.

Son análogos estructurales de las penicilinas cuyo objetivo es actuar como sustratos suicidas (irrecuperables) de diversos tipos de betalactamasas consiguiendo la inactivación de la betalactamasa.

Por sí mismos carecen de actividad antibacteriana pero asociados a antibióticos betalactámicos son capaces de ampliar sensiblemente el espectro antibacteriano de éstos últimos.

Ácido clavulánico: Sustancia natural producida por Streptomyces clavuligerus. Se usa en antibioterapia oral.

Sulbactam y Tazobactam: Sintéticos e inyectables. Una de las combinaciones más empleadas es la asociación amoxicilina-ácido clavulánico (EFG, Augmentine®, Augmentine Plus®, Duonasa®).

Cefalosporinas.

En general, la absorción digestiva es mejor que las aminopenicilinas, así como la acción frente a bacterias G(+).

Orales de acción contra G(+). Neisseria especialmente sensible.

Cefaclor, Cefalexina, Cefadroxilo

Inyectables de acción frente a G(+). Cefazolina (EFG). Poco irritante local y poco nefrotóxica. Es más activa que las orales frente a G(-).

Orales de acción sobre G(-).

Cefditoren pivoxilo, Cefixima, Cefpodoxima proxetilo, Cefuroxima proxetilo, Ceftibuteno.

Inyectables de acción frente a G(-).

Cefepima, Cefotaxima, Ceftazidima, Cefuroxima

Activas sobre anaerobios. Tanto G(-) como G(+). Acción más modesta sobre G(-) aerobios.

  • Cefoxitina (EFG): Es la que se utiliza usualmente por su menor coste. Puede resolver cuadros leves a moderados, pero no suele considerarse tratamiento adecuado de casos graves.
  • Cefminox (Tencef®)

Especiales.

  • Ceftarolina fosamil (Zinforo®, aún no comercializada en España): autorizada para el tratamiento en adultos de infecciones complicadas de la piel y tejidos blandos, y neumonía adquirida en la comunidad.
  • Combinación Ceftolozano/Tazobactam (Zerbaxa®): indicada para el tratamiento de infecciones intraabdominales complicadas, pielonefritis aguda e infecciones del tracto urinario complicadas.

Monobactamas.

Aztreonam (Azactam®, Cayston®): Mismas aplicaciones que los aminoglucósidos, con la ventaja de que no producen ototoxidad ni nefrotoxidad.

Inconveniente: No tiene acción frente a G(+) y anaerobios, por lo que obliga a recurrir a terapias combinadas cuando se sospecha mezcla de patógenos o posibilidad de superinfecciones.

Carbapenemas.

Efectivas contra bacterias G(+) y G(-), tanto aerobias como anaerobias. Uso por vía intravenosa (i.v.). Son potentes inductores de betalactamasas, por lo que inducen resistencias, no sólo a ellas mismas, sino a otros antibióticos.

Aplicaciones: infecciones graves de etiología múltiple o desconocida (septicemia, sepsis abdominal, osteomielitis, neumonía, etc.).

Imipenem (EFG, Tienam®) asociado a Cilastatina, un inhibidor de las proteasas renales que impide que el antibiótico sea inactivado rápidamente en el riñón.

Meropenem (EFG).

Ertapenem (Invanz®).

Quinolonas.

Mecanismo de acción.

Interfieren la replicación del ADN bacteriano. Tienen acción bactericida.

Espectro bacteriano.

Amplio espectro: G(+), G(-), anaerobios y bacterias atípicas.

Farmacocinética.

  • Ácido pipemídico, norfloxacino: Buena absorción oral pero producen niveles tisulares bajos, por lo que se emplean para el tratamiento de infecciones urinarias no complicadas.
  • Fluoroquinolonas: Buena disponibilidad oral, se diferencian entre sí por su velocidad de absorción.
  • Oxofloxacino, levofloxacino y moxifloxacino se eliminan inalterados.
  • Ciprofloxacino y norfloxacino se eliminan tanto por metabolismo hepático como en orina.

Indicaciones.

Infecciones vías urinarias, prostatitis, infecciones de transmisión sexual e infecciones de vías respiratorias.

Efectos adversos.

Los más frecuentes son molestias gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea, dispepsia o dolor abdominal). Pueden producir reacciones de tipo neuroexcitatorio (insomnio, nerviosismo, cefaleas). Debe controlarse su uso en pacientes epilépticos.

Deben evitarse durante el embarazo y la lactancia, ya que atraviesan la barrera placentaria y se excretan en la leche.

Pueden producir artropatías en sujetos en desarrollo, se desaconseja su uso en niños.

En tratamientos sistémicos pueden provocar tendinitis y rotura del tendón de Aquiles.

Hay que tener precaución en mayores de 60 años, los que toman corticosteroides y los pacientes con trasplantes de riñón, pulmón y corazón.

Interacciones.

La 4-oxo-quinolona, metabolito de ciprofloxacino, inhibe de forma competitiva el sistema del citocromo P450, por lo que puede incrementar los niveles
plasmáticos de otros fármacos que comparten esta ruta metabólica. Ej.: teofilina.

Dependiendo de su grado de unión a proteínas plasmáticas, pueden potenciar el efecto de los anticoagulantes orales.

Los AINE pueden potenciar los efectos centrales de las quinolonas y su administración conjunta puede favorecer el desencadenamiento de crisis epilépticas.

No deben combinarse con otros antibióticos que inhiban la síntesis proteica o del ARN bacteriano (rifampicina o cloranfenicol) ya que se reduce la acción bactericida al impedirse la síntesis de proteínas que participan en dicha acción.

La presencia de alimentos no reducen su absorción pero sí retrasa el tiempo necesario para alcanzar la concentración plasmática máxima.

Son queladas por cationes divalentes y trivalentes, por lo que no deben administrarse conjuntamente con antiácidos que contengan sales de aluminio o magnesio.

Posología.

  • Ciprofloxacino y Levofl oxacino: 250-500 mg/12 h.
  • Moxifloxacino: 400 mg/24 h.
  • Norfloxacino: 400 mg/ 12 h.

Macrólidos.

Mecanismo de acción.

Inhiben la síntesis proteica bacteriana. Tienen acción bacteriostática.

Espectro bacteriano.

Cocos G(+) y G(-), los bacilos G(+) del género Corynebacterium y ciertos bacilos G(+) de crecimiento anaeróbico. Tienen una actividad residual sobre micobacterias.

Presentan cierta actividad sobre algunos protozoos parásitos como Toxoplasma gondii e incluso Plasmodium falciparum.

Farmacocinética.

La biodisponibilidad tras la administración oral varía dependiendo del compuesto a considerar (80% Roxitromicina).

No penetran en el líquido cefalorraquídeo ni en el tejido cerebral y, por tanto, no tienen utilidad clínica en infecciones del sistema nervioso central. Atraviesan la barrera placentaria y son excretados con la leche materna.

La eritromicina y claritromicina se metabolizan en el hígado y se excretan por la bilis.

La azitromicina se elimina inalterada por la bilis.

Pueden reabsorberse en el intestino.

La claritromicina sufre efecto de primer paso, generándose un metabolito con una actividad microbiológica de 2 a 4 veces superior a la de la claritromicina.

La acción antibiótica de los macrólidos es dependiente del tiempo en el que la concentración del fármaco se encuentra por encima de la CMI de la bacteria causante de la infección.

Presentan un efecto postantibiótico amplio, es decir, se observa una prolongación en el tiempo de la inhibición del crecimiento bacteriano después de exponer brevemente una población bacteriana a una concentración de antimicrobiano igual o superior a la CMI.

Este efecto es, en general, más prolongado en los microorganismos G(+), como estafilococos y estreptococos, que en los G(-) como H. influenzae.

Indicaciones.

Neumonía atípica, neumonía neumocócica, difteria, legionelosis, infecciones por clamidias y sífilis.

Efectos adversos.

Dolor y distensión abdominal, náuseas, vómitos. La claritromicina y azitromicina presentan mejor tolerabilidad digestiva que la eritromicina.

Los menos frecuentes son reacciones alérgicas, hepatotoxicidad, ototoxicidad, alargamiento del intervalo QT del electrocardiograma o flebitis.

Otros datos de interés.

La larga semivida de algunos macrólidos, en particular de la azitromicina, permite una dosificación con intervalos prolongados (24 horas) e incluso
una reducción del tiempo total del tratamiento (3-5 días para la azitromicina en infecciones respiratorias).

Posología.

  • Azitromicina: 500 mg/24 h 3 días.
  • Claritromicina:

Infecciones leves a moderadas: 250 mg/12 h

Infecciones graves: 500 mg/12 h

Erradicación H.pylori: 500 mg/12 h + 1000 mg/12h

  • Amoxicilina +20 mg/12 h. omeprazol
  • Eritromicina: Adultos: 1-2g/24 h en 3-4 tomas.

Tomar antibioticos

Lincosamidas.

Mecanismo de acción.

Inhiben la síntesis proteica bacteriana. Tienen acción bactericida o bacteriostática, dependiendo de la concentración del fármaco, la especie bacteriana considerada y el inóculo bacteriano.

Espectro bacteriano.

Bacterias G(+). Presentan actividad sobre especies anaeróbicas (Bacteroides, Clostridium, Fusobacterium, Peptococcus, Peptostreptococcus, etc.).

También es efectiva en estreptococos del grupo A, neumococos y estafilococos, incluidos los productores de penicilinasa.

Clindamicina: activa sobre diversos protozoos (P. falciparum, Plasmodium vivax, T. gondii y Babesia spp.).

Farmacocinética.

Buena absorción vía oral y su biodisponibilidad (90%) no se ve afectada por la ingestión de alimentos. Muy buena penetración en los tejidos, en particular en hueso y tejido pulmonar.

No atraviesa bien la BHE, ni siquiera con las meninges inflamadas.

Atraviesa la barrera placentaria acumulándose en los tejidos del feto.

Indicaciones.

  • Infección bacteriana respiratoria grave.
  • De piel y tejido blando: abscesos, celulitis, heridas infectadas
  • Dental severa: absceso periapical, gingivitis.
  • Intraabdominal: peritonitis, absceso.
  • Osteoarticular: osteomielitis, artritis séptica.
  • Septicemia, bacteriemia.
  • Infección genitourinaria femenina: endometritis, postquirúrgica, absceso tubo-ovárico no gonocócico, celulitis pélvica, salpingitis, EPI aguda, asociado a antibiótico activo frente a G(-).
  • SIDA: encefalitis toxoplasmática y neumonía por P. carinii.

Efectos adversos.

Aparece diarrea. La colitis pseudomembranosa, asociada a la producción de enterotoxina por Clostridium difficile, puede presentarse durante el tratamiento.

También puede aparecer rash cutáneo, elevación reversible de las transaminasas y, ocasionalmente, alteraciones hematológicas.

Interacciones.

Pueden potenciar la acción de fármacos neurobloqueantes. La asociación con macrólidos, cloranfenicol y tetraciclina puede ser antogónica, mientras
que con rifampicina puede conseguirse una acción sinérgica.

Otros datos de interés.

La clindamicina posee mayor actividad antibiótica, menor toxicidad y mejor perfil farmacocinético.

Posología.

  • Clindamicina: 150-450 mg/6 h.

Tetraciclinas.

Mecanismo de acción.

Inhiben la síntesis proteica bacteriana. Tienen acción bacteriostática.

Espectro bacteriano.

Amplio. Bacterias Gram (+) y Gram (-), aeróbicas y anaeróbicas, espiroquetas, micoplasmas, clamidias y rickettsias.

Farmacocinética.

Doxicilina, Minociclina y Tetraciclina (v.o): Se absorben en un 90-100% en el estómago y en el intestino delgado. Los alimentos no interfieren en su absorción.

Difunden ampliamente en todos los tejidos y fluidos corporales por su gran liposolubilidad. No alcanzan concentraciones terapéuticas en LCR. Atraviesan la barrera fetoplacentaria y se excretan en leche materna.

Se metabolizan en el hígado, a excepción de la Tigeciclina (v. iv).

Se excretan con las heces, con un alto grado de circulación enterohepática.

La oxitetraciclina se excreta por vía renal de forma inalterada, por lo que está contraindicada en insuficiencia renal.

Indicaciones.

Doxiciclina y Minociclina están indicados en el tratamiento del acné, ya que penetran en el sebo y son eliminadas por el sudor.

La minociclina, al ser excretada con la saliva y las lágrimas, es útil en la erradicación de meningococos en portadores asintomáticos.

Interacciones.

Son queladas por iones divalentes y trivalentes con formación de complejos no absorbibles. Su absorción oral disminuye tras la administración conjunta de antiácidos u otros productos que contengan calcio, magnesio o aluminio, así como sucralfato, productos lácteos o sales de hierro.

Pueden potenciar el efecto de los anticoagulantes orales, debido a una reducción en la producción de vitamina K por la flora intestinal. Se aconseja la monitorización del tiempo de protrombina.

Efectos adversos.

En general, son bien toleradas.

Los más habituales son las molestias gastrointestinales (ardor, dolor epigástrico, náuseas y vómitos. En algunos pacientes puede aparecer diarrea, y excepcionalmente colitis pseudomembranosa. Con cierta frecuencia se observan sobreinfecciones por hongos, manifestadas en forma de aftas bucales.

Fotosensibilidad, por lo que se debe recomendar al paciente que limite su exposición solar.

La minociclina presenta toxicidad vestibular, con mareos, ataxia, náuseas, etc. Mayor frecuencia en mujeres.

Tienen una gran afinidad por el hueso y los dientes en desarrollo, pudiendo dar un color amarillo oscuro si se utilizan en edad de formación de la dentadura. También los hacen más sensibles a los agentes cariogénicos.

No deben utilizarse durante el embarazo ni en niños menores de 8 años.

Posología.

  • Doxiciclina, Minociclina: 200 mg/24 h primer día, 100 mg/24 h desde el segundo día.
  • Tetraciclina: Pylera®: 3 cápsulas/6 h + 20mg/12 h Omeprazol.
  • Subcitrato de bismuto.
  • Tetraciclina.
  • Metronidazol.

Aminoglucósidos.

Principios activos y marcas comerciales.

Amikacina (EFG, amikacina Braun), Estreptomicina (EFG, estreptomicina reig jofre), Gentamicina (gentamicina gobens, gentamicina braun, EFG) y Tobramicina (Bramitob, Tobii, Tobi podhaler, Tobra-gobens, tobramicina Braun, tobramicina combino pharm, EFG).

Uso.

Principalmente hospitalario o de diagnóstico hospitalario.

Espectro bacteriano.

Principalmente bacterias gram (-) aerobias y pseudomonas. Activo frente algunos gran (+) como estafilococo y enterococo.

Mecanismo de acción.

Antibióticos bactericidas. Actúan uniéndose a la fracción 30S del ribosoma.

Los ribosomas son las estructuras celulares sintetizadoras de proteínas, la unión del antibiótico resulta en la producción de proteínas defectuosas, o bien en la inhibición total de la síntesis proteica.

Principales aplicaciones terapéuticas.

Endocarditis bacteriana, tuberculosis, infecciones urinarias complicadas, neumonías, meningitis, peritonitis, sepsis, apendicitis, etc.

Farmacocinética.

  • Absorción: Oral, mínima o nula. Parenteral, completa y rápida.
  • Metabolización: No se metaboliza.
  • Eliminación: Se excreta con la orina por filtración glomerular casi por completo.

Concentración máxima.

30-90 minutos

Tiempo de vida media.

2-3 horas, a excepción de pacientes con insuficiencia renal grave que puede llegar hasta 50 horas (necesita reajuste de dosis).

Efectos adversos.

  • Nefrotoxicidad: reacción adversa más característica del grupo, que generalmente es reversible, pero puede disminuir a su vez la eliminación del fármaco, lo que podría aumentar su ototoxicidad.
  • Ototoxicidad: acumulación progresiva del antibiótico en la perilinfa y endolinfa del oído medio alterando las neuronas sensitivas.
  • Bloqueo neuromuscular: puede bloquearse la placa neuromotriz o potenciar el bloqueo de otros agentes. La manifestación más grave es la parálisis respiratoria con apnea.

Interacciones.

  • Nefrotoxicidad: puede potenciar el efecto adverso la administración conjunta con vancomicina, el cisplatino, anfotericina B, diuréticos del asa y cefalosporinas.
  • Ototoxicidad: se puede potenciar el efecto adverso la administración conjunta con vancomicina, el cisplatino y los diuréticos del asa. Algunos antihistamínicos enmascaran los síntomas de ototoxicidad.
  • Bloqueo neuromuscular: se puede potenciar el efecto adverso con la administración conjunta con bloqueantes musculares de diversa naturaleza: anestésicos generales, colistina, bloqueantes neuromusculares o citotóxicos.
  • Otros: la estreptomicina administrada junto con anticoagulantes orales provoca un aumento del efecto hipotrombinémico de estos.

Peptídicos.

Principios activos.

Los más utilizados son dalbavancina (Xydalga), teicoplanina (Targocid, EFG), vancomicina (Vancomicina EFG).

Uso.

Principalmente hospitalario o de diagnóstico hospitalario.

Mecanismo de acción.

Antibiótico bactericida, que actúa interfiriendo la biosíntesis de la pared bacteriana, mediante la inhibición del proceso de polimerización final del
peptidoglucano de la pared.

Espectro bacteriano.

Principalmente bacterias gram (+) aerobios y anaerobios y cocos.

Principales aplicaciones terapéuticas.

Neumonía, empiema, osteomielitis, abscesos de partes blandas, pacientes alérgicos a betalactámicos o cefalosporinas de 1 generación, en infecciones relacionadas con materiales extraños como catéteres de alimentación parenteral, infección en vías respiratorias, septicemia, endocarditis, enfermedad cardiaca
congénita, etc.

Farmacocinética.

  • Absorción: Oral es mínima o nula a excepción de la vancomicina en presencia de enfermedad inflamatoria intestinal y la teicoplanina en infección con C. Difficile. Parenteral es completa. Intramuscular, únicamente con teicoplanina.
  • Metabolización: no se metaboliza.
  • Eliminación: se excreta con la orina por filtración glomerular casi por completo durante 24 horas.

Concentración máxima.

1.5 -3 horas

Tiempo de vida media.

6-8 horas, a excepción de pacientes con insuficiencia renal grave puede incrementarse (reajuste de dosis)

Efectos adversos.

  • Dalbavancina: los más frecuentes son náuseas, diarrea, cefalea, erupción y vómitos.
  • Teicoplanina: los más frecuentes son fiebre, erupción, broncoespasmo, anafilaxia, aumento de enzimas hepáticos, leucopenia y/o trombocitosis, insuficiencia renal y ototoxicidad.
  • Vancomicina: SÍNDROME DEL HOMBRE ROJO: intensa vasodilatación cutánea en la parte superior del cuerpo, purito local o generalizado y ocasionalmente acompañado de broncoespasmos e hipotensión.

Interacciones.

No se han estudiado.

Otros datos de interés.

Dosis por vía oral:

  • Vancomicina: 125-500 mg/ 6 horas durante 7 días.
  • Teicoplanina: 100-200 mg/ 12 horas durante 7-14 días.

Otros antibióticos.

Oxazolidinonas.

Principios activos.

Linezolid (EFG, Zyvoxid), tedizolid (Sivextro).

Mecanismo de acción.

Actúan inhibiendo la iniciación de la síntesis proteica al interferir de forma selectiva con el proceso de traslación. De forma secundaria produce una
interacción con la subunidad 30S.

Espectro bacteriano.

Bacteriostáticas frente a estafilococos y enterococos, pero bactericidas frente a la mayoría de las cepas de estreptococos.

Principales aplicaciones terapéuticas.

Tratamiento de la piel o infecciones de tejidos blandos de piel.

Linezolid se usa en el tratamiento de la neumonía nosocomial o adquirida en la comunidad cuando existe certeza o sospecha de que el agente etiológico sea sensible a linezolid.

Posología.

  • Adultos: linezolid (600mg/12h); tedizolid (200mg/24h).
  • Menores 18 años: no se recomienda su uso.
  • Ancianos: no se necesita reajuste de dosis.
  • Alimentos: la administración conjunta con alimentos grasos disminuye su absorción.

Efectos adversos.

Nauseas, vómitos y diarreas. Cefaleas y mareos. Prurito.

El linezolid además presenta aumento de transaminasas y fosfatasa alcalina. Incremento de nitrógeno ureico. Anemia y neutrofilia. Hiperglucemia, incremento de lactato deshidrogenasa, hipoproteinemia, hipopotasemia y hiperpotasemia.

Interacciones.

Linezolid presenta interacciones con anticoagulantes orales, IMAO, rifampicina y serotonérgicos.

Tedizolid con sustratos BCRP, sustratos CYP3A4, sustratos OATP1B1 y serotonérgicos.

Otros datos de interés.

No usar ni en embarazo ni en lactancia.

Nitromidazoles.

Principios activos.

Metronidazol (EFG, flagly), tinidazol (tricolam).

Mecanismo de acción.

Los nitroimidazoles pueden penetrar en la mayor parte de las bacterias, pero únicamente son eficaces en aquellas capaces de producir nitrorreductasa,
que dará lugar, a partir del fármaco, a productos citotóxicos de vida media corta que se une al ADN provocando alteraciones en su estructura e impidiendo su función.

Espectro bacteriano.

Antibióticos bactericidas activas frente a ciertos protozoos y bacterias anaeróbicas.

Principales aplicaciones terapéuticas.

Sepsis, peritonitis, meningitis, infección de heridas quirúrgicas, sepsis puerperal, aborto séptico, endometritis, vaginitis inespecífica, infecciones de piel y tejidos blandos, osteomielitis, neumonías y endocarditis.

Posología.

Dependerá de la aplicación terapéutica.

  • Metronidazol por vía oral 250-750 mg/8h con comida. En casos de colitis seudomembranosa 250mg/6horas durante 7-10 días.
  • Tinidazol 1.2-2 g cada 24 horas.

Ambos necesitan reajuste de dosis en niños en función del peso y en insuficiencia hepática.

Efectos adversos.

Náuseas, vómitos, cefaleas, erupción, leucopenia, trombocitopenia, orinas oscuras, neuropatía periférica en tratamientos prolongados, mareo, ataxia, crisis
comiciales, tromboflebitis.

Interacciones.

• Alcohol, efecto antabus.
• Otras interacciones con antiácidos, anticoagulantes, busulfán, carbamazepina, carbonato de litio, ciclosporina, cimetidina, colestiramina, disulfiramo, fenitoína fenobarbital, fluorouracilo, prednisona, rifampicina.

Otros datos de interés.

No usar ni en embarazo ni en lactancia.

Nitrofuranos.

Principios activos.

Nitrofurantoína (Furantoina).

Mecanismo de acción.

Actúa interfiriendo varios procesos enzimáticos implicados en la respiración celular metabolismo glucídico y síntesis de la pared bacteriana.

Espectro bacteriano.

Bactericida. Bacterias gram (+) y gram (-) urinarios, aunque su efecto más marcado es sobre las gram (-), especialmente enterobacterias.

Principales aplicaciones terapéuticas.

Infección genitourinaria e intervenciones urológicas.

Posología.

  • Adultos 50-100 mg/ 8 horas.
  • Niños: ajuste de dosis en función del peso y/o edad.

Efectos adversos.

Náuseas, vómitos. Erupción. Neuropatía periférica. Infiltrados pulmonares. Hepatopatía idiosincrática. Discrasias hemáticas. La orina puede colorearse
de amarillo o marrón.

Interacciones.

Existen diversas interacciones con el ácido nalidíxico, anticolinérgicos, fenitoína, probenecid y el ph alcalino.

Otros datos de interés.

  • Contraindicado en hemodiálisis, diálisis peritoneal, hemofiltración venovenosa o arteriovenosa e insuficiencia renal.
  • Precaución en insuficiencia hepática.
  • No usar en el embarazo ni lactancia.

Fosfatos.

Principios activos.

Fosfomicina (EFG, monurol, fosfocina).

Mecanismo de acción.

Impide la síntesis de la pared bacteriana al inhibir competitivamente la fosfoenolpiruvato sintasa, comportándose como un antimetabolito del ácido
fosfoenolpiruvato, molécula casi idéntica a la fosfomicina.

Espectro bacteriano.

Espectro amplio aunque su acción más marcada es en gram (+) tanto anaerobios como aerobios.

Principales aplicaciones terapéuticas.

Profilaxis y tratamiento de infecciones urinarias no complicadas y en diversas infecciones por gérmenes sensibles, como terapia de
segunda línea.

Posología.

  • Dependerá del grado de infección.
  • Se necesita ajuste de dosis en niños e insuficiencia renal.

Efectos adversos.

Trastornos gastrointestinales, elevación transitoria de enzimas hepáticos, erupción, hipersensibilidad, eosinofilia, hipopotasemia, miastenia.

Interacciones.

Metoclopramida, aunque no parece tener incidencia clínica.

Otros datos de interés.

  • Contraindicado en hemodiálisis, diálisis peritoneal, hemofiltración venovenosa o arteriovenosa e insuficiencia renal.
  • Precaución en insuficiencia renal
  • No usar en el embarazo ni lactancia ( no hay datos, consultar al médico).

Antibióticos de uso tópico

Ácido fusídico.

Mecanismo de acción.

Antibiótico esteroide con actividad bacteriostática o bactericida. Inhibe la síntesis de las proteínas bacterianas, aunque al contrario que otros fármacos
como los macrólidos o las tetraciclinas, no se une al ribosoma bacteriano, sino que inhibe un factor necesario para la translocación de las subunidades de péptidos y la elongación de la cadena peptídica.

Espectro bacteriano.

Gram (+) y gram (-) aeróbicas y anaeróbicas y sobre todo frente S.aureus.

Indicaciones.

  • Tratamiento a largo plazo del impétigo y de la dermatosis impetiginizada.
  • Dermatitis eccematosas en las que se sospecha o se ha confirmado una infección secundaria.
  • Conjuntivitis bacteriana purulenta producida por bacterias sensibles en adultos y niños (0-17 años)
  • Tratamiento de la dermatitis atópica infectada

Posología.

No existe reajuste de dosis. 1 aplicación 2-3 veces al día durante 7-10 días.

Efectos adversos.

Dolor, irritación o quemazón en el lugar de aplicación, dermatitis de contacto, prurito o eritema.

Situaciones especiales.

Embarazo: sí. Lactancia: sí.

Mupirocina.

Mecanismo de acción.

Actúa inhibiendo la síntesis de proteínas al competir con la isoleucina por su sitio de fijación a la enzima isoleucil-ARN sintetasa.

Espectro bacteriano.

Gram (+) y algunos gram (-) como Neisseria y Haemophilus.

Indicaciones.

  • Tratamiento de infecciones cutáneas bacterianas primarias (impétigo,foliculitis, forunculosis).
  • Erradicación de estafi lococos, incluyendo S. aureus meticilín resistentes en portadores nasales.

Posología.

No existe reajuste de dosis, precaución en insuficiencia renal. 1 aplicación cada 8 horas al día durante 5-7 días.

Efectos adversos.

Quemazón en el lugar de aplicación.

Situaciones especiales.

Embarazo: No. Lactancia: No.

Interacciones.

Con el cloranfenicol.

Neomicina + bacitracina + polimixina B.

Mecanismo de acción.

La neomicina inhibe la síntesis proteica al unirse a la subunidad 30S del ribosoma, la bacitracina actúa a nivel de la membrana celular, impidiendo la síntesis del peptidoglicano y la polimixina B actúa como surfactante con los fosfolípidos de la membrana de las bacterias, alterándola y provocando la lisis celular.

Espectro bacteriano.

Gram (+) y algunas gram (-) como Neisseria.

Indicaciones.

  • Impétigo, eczemas infectados, intertrigo, foliculitis, forúnculos, ectima, sicosis de la barba, heridas, erosiones y úlceras cutáneas infectadas.
  • Prevención y tratamiento de procesos infecciosos bacterianos e inflamatorios bucofaríngeos. Laringitis, afonía, faringoamigdalitis, infecciones superficiales de la boca y de la garganta.

Posología.

2-3 veces al día, a excepción del tulgrasum antibiótico que será 1 cada 12-24 horas.

Efectos adversos.

Reacciones de hipersensibilidad.

Situaciones especiales.

Embarazo: No. Lactancia: No.

Interacciones.

Ninguna interacción de especial interés.